Umbral de humor

Humor, Personal 3 Comments

A medida que voy tomando confianza con la gente suelo gastarle bromas más ácidas. Me suelo meter más con la gente de forma cariñosa proporcionalmente respecto a la confianza que vaya tomando, aunque he de decir que (las confianzas a veces dan asco involuntareamente) a veces depués de pegarme un buen chasco me doy cuenta que no todo el mundo es tan cachondo como yo o no se toma las cosas tan a broma como yo o con el mismo humor y me chafan, ya que quedo como un gilipollas deprimido porque encima he fastidiado a alguien cuando yo pretendía lo contrario.

El problema suele ser que la gente tiene muy poco humor, si alguien ridiculiza a otra persona todos nos reimos pero cuando alguien se rie de ti ¡ohhhhhhhhhh nooo! es un gilipollas… pero … ¿y si tiene gracia?  ¿no eres capaz de reirte de ti mismo? pero, ¡¡¡¡si tiene gracia incluso si se rien de ti!!!!

Como dice un amigo mio, – agacha la cabeza y que te den una colleja – Vamos, riete de ti mismo que … aunque no lo parezca, puede llegar a ser mogollón de divertido para ti.

Cheli